miércoles, 18 de marzo de 2009

Cuento de hadas



Resulta que es un tanto inexplicable, y eso enerva la sangre de las tías solteronas que la veían como sucesora del trono del reino de loslamentosporamoresquenofueron.


Se encandilo con un duende de madera que le mancho los dedos de los pies con tinta de calamar. A los veinte días se fue para quedarse. Algunos lloraron de tristeza, otros tantos de envidia no tan sana, y un par de felicidad por verla sonreír de veras.


En honor a la verdad, era menos alto y rubio que el príncipe de sus sueños. Pero era mas real que cualquier amor en el planeta tierra, cuentan que en Marte tampoco hay pruebas fehacientes de algo parecido.


El final de la historia todavía no se escribe en ningún block de notas de ninguna notebook. Mientras tanto príncipe y princesa viven en un castillo de dos ambientes sin balcón ni teléfono siendo felices casi todo el tiempo.

viernes, 13 de marzo de 2009

oogie boogie kiss kiss kiss!!!




yo me quedo con Ringo
porque su boca se parece a la de mi amoro
:)


buen finde!!!



jueves, 12 de marzo de 2009

En vigilia de ensueños me vi controlar mi conciencia de ser...


Sebas llegaba a casa con una computadora gigante, me miraba sonriente y decía, ella va a ser la madre de mis hijos (señalando con las dos manos a la maquina enorme). Me afligía mucho e inventaba planes para que se desenamorara de la PC.


Después teníamos una charla que no llegaba a parecerme extraña, entendía absolutamente todo.


- Hay dos cosas que odio

- ¿Que tiene que ver juanita en este asunto?

- Los chupetines de coca cola y los números.

- Eso lo decís de pura mariposa

- Ceros y unos, ceros y unos… se abre, se cierra… ¡también lo odio, odio todo eso!

- ¿Queres coca cola o paso de los toros?

- Coca

- ¿Viste a Evo Morales en la tele?

- Hace frió, apaga el ventilador ¡apagalo que tengo frío!.


Ahí me despertó con un beso


- ¡Buen día, buen día!

- Amor apaga el ventilador que me he cagado de frío todo la noche.



miércoles, 11 de marzo de 2009

lunes, 9 de marzo de 2009

mi fiesta de la vendimia

No teníamos ni plata, ni entradas, así que decidimos ir a los cerros que rodean el anfiteatro. Es riquísimo lo que hay para contar, tantas imágenes gravadas en la cabeza. Tantas realidades tan reales que provocan ganas de reír llorando.


Primero un muñeco de Bart Simpson deforme que cobraba a los pequeñines por sacarse una foto con el. ¡Yo lo cague! Lo fotografié con el celular completamente gratis. Haciendo malabares, para que no se diera cuenta y me sacara un peso.


El vendedor de chupallas (una especie de gorros tradicionales, o algo así), al que los demás lo llamaban por el nombre de gorreado. El bromeaba con eso y vendía a troche y moche mostrando la raya del culo para todos.


















Mi hermana fastidiosa por la tierra que se le metía en los zapatitos de cristal. Sentada al lado de un señor que no dejaba de tomar cerveza, ni cuidar a su nena de no más de 4 años, se fue acostumbrando y comenzó a disfrutar del momento único que estábamos viviendo.


Empezó la fiesta, lunares de colores, baile folklórico, música en vivo, telas llamativas. Todo parecía hormiguitas chiquitas que mirábamos desde el cielo.
















Termino la fiesta. Vino la elección de la reina. La euforia con la que alentábamos a la reina de nuestro pueblo es casi inexplicable. Al final ganó!


Linda no?


El broche de oro: los fuegos artificiales. Se rompió el cielo, las estrellitas de colores estridentes caían sobre nosotros. Sebas me abrazaba para protegerme. Menos mal!!!





les dejo mas fotos

(de MDZ online)



miércoles, 4 de marzo de 2009

grrr!!!


Jamás pude guiarme por los puntos cardinales. Me pregunto si soy imbecil como cree cada persona a la que le confieso mi desconcierto con el este o el oeste.

No es que no sepa donde se encuentran, gracias a lo supremo vivo en una zona montañosa, entonces sé, desde pequeña que el oeste es donde están las montanas. Y para de contar. El problema apareció mientras escuchaba en la radio una recomendación de la municipalidad de mi pueblo: "señor vecino si usted vive al este del corredor del oeste debe sacar la basura después de las 20 hs".

La imagen del departamento lleno de bolsas de residuos me causo gracia y me dibujo una sonrisa, que se borro cuando pensé que quizás si, soy una idiota.

Busque en la guía telefónica el número de la delegación municipal. Marque y me atendió un contestador, de esos que dan opciones de presionar uno en caso de tal cosa o dos en caso de tal otra. Apreté dos, que era la opción para ser atendido en forma personalizada por algún empleado burócrata.

-buenas tardes, en que le puedo ayudar?.

Debería haber sonado cordial, en cambio en la voz de la empleada municipal se descubrió hastió.

- hola, si. Mira, resulta que recién escuche en la radio que las personas que vivan al este del corredor del oeste tienen que sacar la basura después de las 20. Yo vivo en la calle Ayohuma y no se si estoy al sur, al este, al norte o al oeste del corredor del oeste.

-no comprendo que me esta preguntando. ¿No conoce los puntos cardinales?

Ahí se descubrió burla. Pensé en contestarle que mientras ella le chupa las medias a un político corrupto yo estudio a Niesztche, pero hubiera sido presumido y sin sentido. En definitiva la teoría del eterno retorno no era útil para sacar la basura.

- si señorita, eso le estoy diciendo, me podría decir si la calle Ayohuma queda al este del corredor por favor?

- si, a ver... aguarde unos segundos.

Me enfurecí, seguramente la chupamedias estaba contándole a otro chupamedias que había una lela que no sabia donde estaba parada. Seguro se estaban riendo de mi desaforadamente.

- hola, le habla Mauricio ¿en que le puedo ayudar?

- andate a la re puta madre que te parió!!!

martes, 3 de marzo de 2009

polaroid kidd


soñando con la realeza




Vendimia


Las princesas levantan la copa de Malbec orgullosas de su belleza. Todas quieren salvar al mundo del final inminente, todas son superheroinas. Resaltan sus logros académicos, sus medidas casi perfectas y muestran sonrisas medialunas para quien las quiera mirar, y para quien no también.

Mendoza se tiñe de colores, le cuelgan uvas en las vidrieras, y la gente opina “Godoy Cruz gana este año” “No, no, gana Tupungato” “Yo conozco a la de Maipú”. La gente opina. Y las damiselas pasean en sus carros, con sedas estridentes y peinados para que la tiara no se caiga fácil. Pasean y las personas las saludan, con esperanza de que les regalen algún durazno o una botellita de agua mineral las saludan. Y las doncellitas se sienten como Marilyn Monroe mientras la reina nacional ya esta recontraarchi elegida por los arreglos y conveniencias políticas.

Eso es solo un detalle. A los mendocinos nos enorgullece. Nos sentimos más altos, más rubios y más lindos con semejante festejo transmitido para todo el país. Llegan miles de turistas a conocer nuestras tradiciones. Turistas que pagan bien pagado para sentarse cerca del escenario del “Frank Romero Day”, así que hay que ser hospitalarios y tratar de que no terminen en el hospital por intento de robo con cuchillada incluida.


Pero resulta que ni a los turistas, ni a los políticos, ni a las princesitas, ni a los mendocinos nos importa un pito que la gente que trabaja la viña, la que cosecha la uva con la que se hace el Malbec o el Chardonay, no tenga dinero para ir a ver la fiesta.
A ellos los desvelan otras cuestiones. El pan en la mesa, o el nene enfermo. La vendimia es propia, les pertenece solo a ellos. Con bronca retenida en los labios ven como se invierten millones mientras ellos cobran centavos por el tacho de uva. Esperan la recompensa, esperan a que una princesa se corone reina, y les dedique el reinado. Para cumplir con el protocolo.

lunes, 23 de febrero de 2009

El "loco Juan"




Por la tarde nos pusimos un pongo para salir a dar una vuelta, o un paseo, o como le quieran decir al hecho de caminar sin rumbo para no sentirnos culpables por bien gastar el tiempo y no hacer nada.

En el parque encontramos un grupo de gente festejando un festival que se jactaba de ser federal (pero se realizaba en La Capital, como casi todo lo que pavonea de ser federal en este país).

Nada era atractivo, nada llamaba la atención de los transeúntes transpirados que casualmente caminaban por la vereda. Algunos apurados, otros apretujados y muchos otros apenados por haber trasnochado la noche anterior y haber decepcionado y desencantado a sus capullitos de alelíes.

Mientras nos acercábamos, sabíamos que terminaríamos disfrutando en ese festival aburrido. Tenemos afición por el desastre. Nos gusta reírnos de algo diferente a nuestras personas, agradecemos poder hacerlo.

Se nos ocurrió mezclarnos entre la pequeña multitud. Un poco para experimentar el miedo a perdernos, un poco porque si, porque se nos dio la gana.

En el escenario un grupo, que se había revelado contra lo tradicional, cocinaba una salsa de merengue. Un escalón mas abajo, y a pedido de los hombres y mujeres cuerdos, hizo su aparición el “Loco Juan”.

Descubrí admiración y envidia en cada uno de los rostros que me rodeaban. Es que todos ahí queríamos ser como Juan. Todos queríamos bailar sin que nos importe un pito el compás de la música, hacer reír a los demás sin que eso nos rompa el autoestima. Ser seres puros, como cuando teníamos dos y hacíamos monicacadas para los parientes.

La banda estaba terminando de cocinar su salsa. El loco daba indicaciones a los iluminadores. Y los demás estábamos extasiados de tanta libertad.

viernes, 20 de febrero de 2009

Sandro de America

Sandro esta internado de nuevo, por esa enfermedad pulmonar que tiene hace años. Amo a Sandro, lo hubiera seguido hasta el infinito si hubiera vivido en su época de esplendor. Hoy seria una de sus nenas, le tiraría mis calzones XXL por la cara (sospecho que lo hacen porque nunca les dio bola), esperaría fuera de su casa para su cumpleaños. Resumiendo: Adoro a ese hombre.


Papá tenía un amigo, Jorge, que era fanático de Sandro. Cada vez que nos juntábamos a cenar con él terminábamos escuchando”Rosa rosa” a todo lo que da. Me divertía mucho ver a mis padres bailando raro. Mi hermano se ponía de mal humor y se iba al cuarto mas cercano a hacerse el enojado -de chiquito ya era odioso -. Luego del baile todos emitían algún comentario sobre el gitano. Era un dios para las mujeres, respetado por los hombres. Era un grande.

















Le empecé a tomar cariño por esas situaciones. Es que despues de ir a Jorge y escuchar a Sandro mis padres eran más felices, se reían más, se daban más besos, se amaban más. Y mamá nos retaba menos.


Cuando murio mi padre trate de animarla comprándole cuanto dvd trucho de Roberto Sánchez encontraba en la calle. Nunca funcionó. En cambio se largaba a llorar con mucha tristeza. Supongo que no le gusta recordar cuando era feliz con papá. Supongo que no puede serlo sola.


Quisiera encontrar algo tan grande como Sandro de América, algo que la haga un poco mas alegre.





Besos en cada uno de sus lunares

Sol



Ah! Si alguien se pregunta qué paso con el test, bueno, no fue necesario, en vez de las dos rayitas hubo una manchita… sin palabras...